Página web disponible solo de forma limitada
Por favor, active las cookies para utilizar la página web en toda su extensión

Le Gruyère d’Alpage AOP y L’Etivaz AOP, quesos muy exclusivos que saben a alta montaña

Le Gruyère d’Alpage AOP y L’Etivaz AOP, quesos muy exclusivos que saben a alta montaña

Barcelona, abril de 2022-Le Gruyère d’Alpage AOP y L’etivaz AOP son quesos sinónimos de alta montaña, exclusividad, tradición y calidad premium.  

 

Estas preciadas delicatessen no podrían elaborarse sin la tradición suiza del Alpage, o el ascenso de las vacas, con el inicio del verano, a las zonas más altas de las montañas. Allí, y tras el deshielo, el ganado pasta libremente, se alimenta de las hierbas frescas de alta montaña y bebe aguas muy puras. El resultado es una leche de altísima calidad que se emplea en las queserías familiares situadas en las inmediaciones de los prados y que elaboran el queso como antaño, siguiendo métodos cien por cien artesanales. 

 

¿Los conocemos mejor? 

Le Gruyère d’Alpage AOP es un queso cien por cien suizo y ¡sin agujeros! que lleva produciéndose de forma artesanal, según una receta que se ha transmitido de generación en generación desde el año 1115. Este queso de sabor intenso, mucho carácter y un particular color amarillo, es muy codiciado en todo el mundo pues se elabora solo durante los meses de verano en 60 granjas alpinas situadas entre los 1.000 y los 2.500 metros de altitud. 

 

Por su parte, L’Etivaz AOP es un queso igualmente exclusivo, ya que únicamente se elabora del 10 de mayo al 10 de octubre en las zonas más altas de los Alpes, a más de 1.000 metros de altura. En estos prados soleados, las vacas lecheras pastan libremente entre flores y los maestros queseros, en pequeñas queserías (no más de 130), elaboran con mimo cada pieza. Para lograr esta exquisitez, el ganado se traslada monte arriba por los bucólicos senderos ubicados en el cantón de Vaud. L’Etivaz AOP se distingue por su sabor rico en aromas, ligeramente afrutado y con un toque a nuez. 

 

 

Algunas curiosidades. 

Para conocer mejor la importancia que tiene esta costumbre de subir a las vacas a prados de alta montaña, hay que visitar el pueblo de Estavannens, en el cantón de Friburgo, donde desde 1956 se celebra la ya tradicional fiesta de la Poya. Este gran acontecimiento tiene lugar una vez cada década -la última fue en 2013 y a principios de mayo- y en ella se conjugan tradición, música y ganas de pasarlo bien. Así, una multitud acompaña a las vacas, que van ataviadas con flores y campanas, en su ascenso de diez kilómetros desde la estación de Estavannens; y los pastores visten el traje tradicional del cantón de Friburgo. Arriba, espera un pícnic, misa y música para disfrutar de esta ancestral tradición. 

Artículo Sección + Tema
atrás
0

Cookies en esta página: Nuestro sitio web utiliza cookies para que nuestros socios puedan reconocer y comprender cómo hacen uso de nuestro sitio web. Al visitar nuestro sitio web, reconoce que está de acuerdo con que utilicemos cookies. Mas información.