Suiza, un país de quesos

Suiza es un país de pastos. Alrededor del 80% de la tierra cultivada no es apta para la agricultura y se explota principalmente para la cría de animales. Sin la ganadería la tierra acabaría por degradarse. No estaría garantizado el poblamiento de las zonas de montaña y se echarían a perder unas espléndidas zonas de ocio y recreación. 

La elaboración de quesos cuenta en Suiza con una tradición centenaria. Emmentaler AOP, Gruyère AOP y Sbrinz AOP, pero también Appenzeller® o Tête de Moine AOP son las variedades más conocidas en el extranjero. En total se elaboran unas 450 variedades de queso suizo. Casi la mitad de la leche obtenida se transforma en queso.

El queso suizo es famoso por su excelente calidad, su carácter genuino y su exquisito sabor que también se deben a las estrictas normas en materia de  producción, controles de calidad y respeto al medio ambiente. Por eso no es de extrañar que el queso sea uno de los manjares preferidos por los paladares más exigentes.